Ciclovías para ciudades que queremos

¿Cómo construyeron los holandeses sus ciclovías? .

En el imaginario urbano se asocia a los holandeses con ciclovías, como que parecería  normal que sus planificadores urbanos  las hayan construido desde siempre. Nada más alejado de la realidad. Holanda no escapó al modelo de desarrollo urbano vinculado al poder y presión de la industria automovilística y petrolera. Construcción de autopistas, estacionamientos, derrocamiento de infraestructura para dar más espacio a los automóviles, en desmedro de los habitantes urbanos, de los peatones. Ese proceso lo tuvieron en las  décadas del 50, 60 y 70s. Accidentes y muertes hicieron que los holandeses se indignen,  organicen, manifiesten y demanden la construcción de ciudades distintas.

Quito recien con el cambio de siglo, y con más fuerza en estos últimos años está implementando ese modelo que no tiene futuro, quitando espacio público, construyendo más vías para dar espacio al automóvil, acelerando la ciudad, queremos llegar a como de lugar a realizar lo que en el mundo se ha demostrado que no es sostenible. Esa visión parroquiana del progreso que cree que el automóvil es el leitmotiv de la civilización al que hay que rendirle pleitesía. Más recursos, subsidios, ventajas para que copen las calles de la ciudad.

Luego habrá que recostruir o mejor deconstruir la ciudad cuando sea intransitable, colapse o la haga invivible, algo que ya estamos empezando a experimentar. El costo, económico, social y ambiental de la miopía de nuestros planificadores y administradores urbanos y de su  subordinación a intereses empresariales, inmobiliarios, comerciales, de las mafias del transporte y de los negociados lo tendremos que asumir los ciudadanos.

Este video muestra lo que sucedió en Holanda y cómo construyeron sus ciclovías:

Ver video ¿Cómo construyeron los holandeses sus ciclovías? .

Las ciclovias son también una propuesta de transporte masivo, video realizado en Dinamarca, Holanda y Colombia.

Ver video Ciclovías para ciudades parte 1

Ver video Ciclovías para ciudades parte 2

link a artículo 63,6 kilómetros de ciclovías se habilitaron en los últimos años
Quito pone un freno en la construcción de ciclovias:
link a cuadro de ciclovias en Quito en Pdf

En Chile
Aumentan las ciclovías en Santiago de Chile
Cada vez es más fecuente el uso de ciclovías en la capital para ir al trabajo. Para 2010 se espera que se duplique su cantidad.
Ver video Aumentan ciclovías en Santiago
Ver video  Ciclovias en Santiago

En Brasil también se construyen km de ciclovías
Ver Plano cicloviario de Sorocaba Brasil

En Argentina
Ver video Bicisendas porteñas: transporte alternativo o gasto innecesario

Ver video Informe de ciclovías en la ciudad de Buenos Aires

En Dinamarca
Ver reportaje y video:   Copenhague inaugura su red de ciclovías

Ver video: Copenhague, espacios públicos, zonas sin coches y de baja velocidad

miércoles 25 de abril de 2012

La bicicleta no es conveniente      (Haga click original)

No al menos como está concebida y practicada de manera masiva aunque minoritaria actualmente. La bici no genera economías de escala, no recauda impuestos, no necesita grandes equipamientos, no hace industria, no requiere grandes obras públicas, no provoca guerras, no incrementa los gastos en sanidad ni en farmacología, no acusa los vaivenes interesados de la moda, no necesita financiación, no obliga a contratar seguros, no ocupa grandes espacios, no necesita una regulación del tráfico excesiva, no alimenta la prisa ni la aceleración, no consume prácticamente nada. Es por todo eso por lo que la bicicleta no tiene crédito en una sociedad que continúa abrazada, aferrada, a un sistema que se tambalea y que hay que mantener a cualquier precio.

No se puede alimentar la vaca para hacer queso de oveja

En esta lógica de consumo, independencia, competitividad, productividad, rentabilidad, especulación, aceleración, deslocalización, globalización, dependencia energética, endeudamiento y miedo, la bicicleta no representa sino austeridad, socialización, solidaridad, economía, ecología, durabilidad, proximidad, cercanía, tranquilidad, eficiencia energética y confianza, que la colocan en la antítesis de lo que predica la lógica imperante e imperativa.
No es de extrañar entonces, que todo lo que se haga por la bicicleta sea pura propaganda, puro teatro, pura fachada. Porque es bonito decorar una ciudad con bicicletas, siempre que se preserve el orden establecido que es el de la velocidad, la prisa, el menosprecio del entorno, el dinero, la usura y la desconfianza. Así bici pública, carril bici, ciclovía, registro de bicis o aparcabicis, adornan el decorado y proveen una imagen amistosa que esconde la negación de oportunidades reales a la bici privada, su circulación preferente por el viario urbano, su normalización, la persecución real del robo y la dotación de aparcamientos seguros domésticos y en destino.
Sigamos jugando al circo de la bici, ese que llena la ciudad de iconografía ciclista y que hace de la bicicleta un juguete interesante y seguiremos difiriendo la verdadera alternativa de la bicicleta como vehículo con plenos derechos y obligaciones para construir ciudades más amables.Mientras tanto, los que trabajamos para que la bicicleta tenga oportunidades reales en el escenario actual y en el futuro aparecemos como ilusos que, mientras nos movamos en círculos marginales y no seamos demasiado influyentes seremos inofensivos, pero nunca dejaremos de ser sospechosos, por amenazar o cuando menos cuestionar su ordenamiento.

Publicado por en 21:36

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